
La Dra. Ana María Polo resuelve las batallas legales más escandalosas de la corte.
La familia de un hombre niega que haya sido homosexual y pelea por su herencia con la pareja gay del difunto. Irving descubre que el hijo de su esposa no es suyo y quiere anular el matrimonio.
Jésica sufre de anorgasmia y buscó ayuda en Cornelio, que ofrece servicios cuestionables de meditación orgásmica. Ángel y Patricia se separaron y ambos reclaman ser dueños de una coreografía.
Rosy pide que Abdul le pague lo que le debía a su difunto esposo, él se niega y acusa al fallecido. David, inquilino de Claudia, la demanda porque un balaustre se cayó cuando iba a suicidarse.
Jesús quiere la custodia compartida de su hija, pero Sandra, la madre, se niega rotundamente. En otro caso, Yadira es una mujer madura que tiene sexo con el joven Adrián, él se obsesiona.
Aldo fue raptado por los Zetas cuando migró de Cuba, su secuestrador reaparece. En otro caso, Alejandro quiere alejar a su suegra porque ella introduce a su nieta en el mundo del tarot.
Diego y Armando trabajan en el bar de Minerva y la demandan por las condiciones de trabajo. Mariana pide la custodia de su sobrina porque la madre es una drogadicta que inventa enfermedades.
La práctica de una terapia japonesa causa un enfrentamiento entre Stephany y Samy. Gabriela fue a Venezuela a recoger unas pelucas y las de su amiga, María, tenían cocaína.
Yenny pide el divorcio porque su esposo, Héctor, se ha vuelto adicto a los medicamentos. Rodrigo saca a su hija de su país porque fue víctima de un complot de la madre con psicólogos corruptos.