
La Dra. Ana María Polo resuelve las batallas legales más escandalosas de la corte.
Mientras practicaba juegos sexuales, a Santiago le introdujeron un teléfono celular en el recto. Ariel fue a la cárcel y le quitaron a su hijo; ahora que está libre lo quiere de regreso.
Mariana y Eduardo siempre quisieron ser padres, pero desde que ella quedó embarazada, se obsesionó con encontrar al donante de semen. Lilian exige ir a vivir con su madre a Puerto Rico, pero su padre no lo permite.
Sarah fue violada y torturada por abandonar el islam y convertirse al cristianismo. Camila está decepcionada de vivir en los Estados Unidos, quiere divorciarse y llevarse a su hija a Venezuela.
Sofía no puede permitir que la chica que fue su mejor amiga sea ahora la esposa de su padre. Marlon exige el divorcio de Salma y la custodia de su hijo. Salma no quiere divorciarse.
Mary adoptó al hijo de Mónica sin su consentimiento. Fernanda recibió 100 mil dólares cuando tenía 15 años; ahora, con 21, descubre que su madre y su hermano se han gastado casi todo el dinero.
Vino de Venezuela con su esposo y compraron una propiedad; a sus espaldas, él se casó con otra mujer y la metió a vivir en su casa. Cada vez que se enfurece, Orlando abusa físicamente de Eddie.
La melodía del serrucho vuelve loca a Maritza. Su marido le pide tratamiento psicológico. Gustavo exige la custodia de su sobrina sordomuda y que la madre de la pequeña desaloje la casa.
Su nieta tiene un novio que mantiene una relación con otro hombre y a su madre le parece bien. Una mujer padece el síndrome del acaparador compulsivo y en su casa no se puede vivir.