
La historia de Aurelio Casillas, un hombre humilde que se convirtió en el más rico y poderoso narcotraficante de México. Para lograrlo, fue capaz de cualquier cosa, y para mantenerlo, estuvo dispuesto a ir más allá.

Tony y Filemón organizan la cacería a Rútila. Omar pide 48 horas para hablarle al país. Aurelio le hace una propuesta a Pilar. Eunice se encarga de advertirle sobre su fama de mujeriego.

Rutila se resigna a que Sebastián tenía marcado su destino, por soplón. Aurelio se encargará de Tony. Rodrigo, Evelyn y Erica tienen todo listo para grabar al presidente. Evelyn, bajo anonimato.

Rivero difunde un mensaje por TV que pone en una encrucijada al presidente. Le advierte que está a tiempo de salvar al país. Aurelio tiene la solución y le dice a Terán, que siga sus instrucciones.

Hay un tiroteo entre los bandos de Rodrigo y Aurelio. Rutila interviene al saber que Rodrigo corre peligro. Este, escondido junto a Evelyn, espera lo peor. Casillas ordena frenar a su hija, como sea.

Omar dice y hace lo que le manda El Señor de los Cielos. Rodrigo es un traidor, aliado de una oficial prófuga y del líder del cártel de Chicago. Casillas triunfa en nombre de una conspiración.

Los militares ejecutan la orden de cateo. Están tras una pista del crimen de Rivero. Si Uzcátegui interfiere con la justicia, podría ser acusada legalmente. La grabación está a salvo.

Pilar se sincera con Aurelio y le pregunta si ella terminará como sus exmujeres. Decide seguirlo a México. Aurelio hace planes de negocios con Ninon y ella no puede ocultar que le atrae.

Ninón coquetea con Aurelio, pero sus ganas de quedarse con él, provocan una investigación y el deseo de sacarla de su camino. Pilar reclama las escenas seductoras y él propone un trío.