
La historia de Aurelio Casillas, un hombre humilde que se convirtió en el más rico y poderoso narcotraficante de México. Para lograrlo, fue capaz de cualquier cosa, y para mantenerlo, estuvo dispuesto a ir más allá.

Aurelio guía a Javi por teléfono, quien toma el timón para aterrizar el avión que se quedó sin piloto en pleno vuelo. Rutila está en la cabina y trata de ayudar. Su amor se pone a prueba.

Entre besos y abrazos, Aurelio amanece con Mecha, la admiración es mutua y él le pide que no le oculte nada. Aguirre descubre que la sobrina le miente a Zambrana, el tío se entera.

Manzano y Colón tienen motivos para sospechar de Tracy, la acorralan. Benjamín se la juega, cumple con la misión de colarse a la habitación de Saldaña para matarla, pero Carla sospecha.

La curiosidad de Mecha no tiene límites, quiere saber más de Corina y va al hospital con Roberta, lo que no imaginan es a quién más van a encontrar ahí, el susto es grande, se esconden.

Mecha le sirve de informante a Aurelio; a escondidas, salen juntos del hospital, pero alguien más los observa, dejarse ver tan bien acompañados puede traerles problemas. Casillas toma medidas.

Una hermosa cabaña en medio de la nada es el escenario más romántico para Mecha y Aurelio, donde se dan un espacio para ser lo que quieren ser. Un atentado en la fonda le cuesta muy caro a Artemia.

Aurelio quiere vivir toda la vida junto a Mecha, pero ella dice que están inmersos en una fantasía. La Felina logra comunicarse con Casillas y lo pone al tanto del ataque a la fonda.

Aurelio y Mecha amanecen juntos, al despertar, él le da la mala noticia, furiosa, reclama por qué no se lo dijo antes, él intenta explicar, pero es inútil, la decisión está tomada.