
La historia de Aurelio Casillas, un hombre humilde que se convirtió en el más rico y poderoso narcotraficante de México. Para lograrlo, fue capaz de cualquier cosa, y para mantenerlo, estuvo dispuesto a ir más allá.

Mecha le hace una promesa a Artemia, mientras Aurelio está fuera de sus cabales, es imperdonable lo que pasó en la fonda. Los Rayados, camuflados, entran al hospital, buscan a su objetivo.

Casillas promete que lo que va a pasar no lo detiene nadie, como cazador busca a su presa, La Felina lo acompaña y lo incentiva para demoler al enemigo. Colón contacta al Señor de los Cielos.

Aislados de todo, Colón y Casillas se ven las caras. Es la hora de la verdad. Ismael y Caridad coordinan con Saade mover cinco toneladas de droga bajo la mirada atenta de la DEA.

El operativo de la DEA para capturar a Ismael está en marcha. La Greñas manda una alerta. El hijo de Casillas y Skinny se sienten traicionados y amenazan a sus potenciales socios.

Casillas usa el mejor recurso que tiene, amenaza al mismísimo presidente de México, le da un plazo de una hora para que dejen en libertad a su hijo, Ismael.

Rutila vuela a Colombia para salvar a Javi, pero el rescate se complica, la instrucción es no aterrizar, por ahora. Al sobrevolar la pista, el piloto resulta herido, llaman a Aurelio.

Aurelio guía a Javi por teléfono, quien toma el timón para aterrizar el avión que se quedó sin piloto en pleno vuelo. Rutila está en la cabina y trata de ayudar. Su amor se pone a prueba.

Entre besos y abrazos, Aurelio amanece con Mecha, la admiración es mutua y él le pide que no le oculte nada. Aguirre descubre que la sobrina le miente a Zambrana, el tío se entera.