
La historia de Aurelio Casillas, un hombre humilde que se convirtió en el más rico y poderoso narcotraficante de México. Para lograrlo, fue capaz de cualquier cosa, y para mantenerlo, estuvo dispuesto a ir más allá.
Ismael le muestra a Aurelio la foto de un cartel colocado por los padres de Esperanza. Casillas llama a Juan Carlos y le advierte, con vulgaridades, que además de su hija, alguien más morirá.
El presidente debe reconocer su vínculo con los Robles y anunciar que Casillas está vivo; de lo contrario, la opinión pública sabrá eso y más. Tony admira a Mónica y hasta parece coquetearle.
Rivero chantajea al presidente para que dé la cara al país o se sabrá la verdad. Le advierte que sabe que destruyó evidencia, pero que él tiene documentos reveladores. Omar contacta a Casillas.
Tony y Filemón organizan la cacería a Rútila. Omar pide 48 horas para hablarle al país. Aurelio le hace una propuesta a Pilar. Eunice se encarga de advertirle sobre su fama de mujeriego.
Rutila se resigna a que Sebastián tenía marcado su destino, por soplón. Aurelio se encargará de Tony. Rodrigo, Evelyn y Erica tienen todo listo para grabar al presidente. Evelyn, bajo anonimato.
Rivero difunde un mensaje por TV que pone en una encrucijada al presidente. Le advierte que está a tiempo de salvar al país. Aurelio tiene la solución y le dice a Terán, que siga sus instrucciones.
Hay un tiroteo entre los bandos de Rodrigo y Aurelio. Rutila interviene al saber que Rodrigo corre peligro. Este, escondido junto a Evelyn, espera lo peor. Casillas ordena frenar a su hija, como sea.
Omar dice y hace lo que le manda El Señor de los Cielos. Rodrigo es un traidor, aliado de una oficial prófuga y del líder del cártel de Chicago. Casillas triunfa en nombre de una conspiración.