
La historia de Aurelio Casillas, un hombre humilde que se convirtió en el más rico y poderoso narcotraficante de México. Para lograrlo, fue capaz de cualquier cosa, y para mantenerlo, estuvo dispuesto a ir más allá.

La Soberana le ofrece su ayuda a Aurelio para saldar cuentas con la mujer de la DEA y promete hacerle pagar por todo lo que le hicieron en el Área 51. Una llamada desconcierta a Tracy.

Tracy se las arregla para no ser descubierta, pero la amenaza de muerte está latente. Aurelio le dice en su cara que quien lo torturó vivirá hasta el día en que la encuentre. Manzano toma medidas.

El desmayo de Mecha llega a oídos de Aurelio, él saca conclusiones y la llama, ella responde vacilante y lo desafía: es mejor que siga con su vida, que ella seguirá con la suya.

Aurelio quiere que Mecha y su hijo vivan con él para protegerlos, pero no es fácil convencerla, ella pone los puntos sobre las íes. Rutila va a Colombia, desea estar con Javi y apoyarlo.

En medio de la selva, Javi convoca a la prensa para mostrarle al mundo entero las fosas comunes de Colombia; La Felina queda en evidencia. Mecha no quiere ser la mujer de un narcotraficante.

Aurelio deja boquiabierto al presidente de Venezuela al colarse en su despacho, necesita "arreglar" el asunto de la frontera con Colombia, la vida de Javi es prioridad, lo tienen acorralado.

Aurelio llega a Colombia para convencer a Javi de que regrese a México, sin embargo, nada parece hacerlo reflexionar y pensar en su familia. La Felina y Casillas presionan a Pablos y Nicomedes.

Ángel tiene en la mira a Saldaña como su próximo objetivo, se infiltra en el hospital con un uniforme y una navaja que sirve para amenazar y conseguir la ubicación de Corina.