
La historia de Aurelio Casillas, un hombre humilde que se convirtió en el más rico y poderoso narcotraficante de México. Para lograrlo, fue capaz de cualquier cosa, y para mantenerlo, estuvo dispuesto a ir más allá.

Las cosas van demasiado lejos, Corina sufre por Aurelio, pero lo prometido es deuda. Fernando allana el terreno con Rutila, va de frente y una rosa roja le arranca una sonrisa al día siguiente.

Mecha intenta terminar su relación con Aurelio, tanta violencia no le hace gracia. Él le compra una lujosa residencia, lo único que quiere es protegerla, responde a todas sus preguntas.

Aurelio vuelve a escuchar a Mecha y los motivos por los cuales ella no quiere estar con él, le susurra al oído un deseo que la haría muy feliz, pero el miedo la congela.

Aguirre avanza en su objetivo, victimizarse lo empuja a los brazos de Rutila, Javi está donde él quiere, lejos y en el blanco, como un hombre celoso capaz de todo, hasta de liquidar a su mujer.

Con el apoyo de "Vitaminas", Aurelio se cuela en las oficinas de Aguirre, debe averiguar de dónde vino el pitazo para el ataque a su hija, más vale que lo consiga. Javi no está en la ecuación.

Tracy haciéndose pasar por "La Soberana" consigue lo que buscaba, se encuentra con los Casillas, quiere conocer a Aurelio y lavar dinero para ellos. Rutila, a regañadientes, viaja con su padre.

Después de conocer a Mecha, Rutila le advierte a Aurelio que ella le oculta algo; sabe que como mujer no podría vivir sin él, pero a la vez huele peligro si sigue con Casillas.

Berenice no cree que Jaime sea un asesino, Diana intenta protegerla, pero ella más bien se siente secuestrada y le recuerda a su hermana que aún sigue casada con Rosales.