Un muchacho de once años que ama el fútbol es descubierto por una ex-estrella brasileña.

Tsubasa le propone un reto a Wakabayashi y él lo acepta, pero con una condición: si Tsubasa demuestra ser mejor jugador que todos los que componen el equipo Shutetsu, podrá retarlo.

Tsubasa ha logrado marcarle un gol a Genzo, pero él quiere que su desafío personal se traslade al campeonato entre clubes. Tsubasa acepta y se inscribe en la escuela primaria Nankatsu.

Tsubasa está emocionado porque Roberto se aloja en su casa y le cuenta que sueña con ser futbolista profesional. Sin embargo, Roberto oculta un problema y, más tarde, se descubre la verdadera razón por la que se mudó a Japón.

Tsubasa se lleva una sorpresa cuando analiza el juego del equipo Shuetsu: Genzo no es el único jugador extraordinario que tienen sus rivales.