Un muchacho de once años que ama el fútbol es descubierto por una ex-estrella brasileña.

Ya empezaron las semifinales y, quien pierda ahora, quedará fuera del torneo. Todos los partidos son decisivos y nadie será fácil de vencer.

Llega el día de la primera semifinal y se enfrentan el Meiwa FC y Kojiro Hyuga. Los capitanes de los dos equipos, Kojiro y Matsuyama, desean vencer porque, ante todo, los opone una cuestión personal.

Tsubasa se muda con su madre a la ciudad de Nankatsu para perseguir su sueño: convertirse en el mejor jugador del mundo. Allí encuentra a nuevos amigos y nuevos rivales.

Durante la semifinal entre Musashi y Nankatsu, Oliver se desanima porque cree que no podrán vencer a Misugi. Sin embargo, la voz de Wakabayashi surge desde las gradas para acudir en su ayuda.