
Al final de la década de los ochentas, en el negocio ilícito más lucrativo de la época, "el oro blanco", las rutas de las Bahamas y Florida, ya no son tan viables para el transporte de la cocaína; la persecución de los miembros de los carteles colombianos y su guerra entre ellos mismos se intensifica, generando que estos bandidos sean extraditados, encarcelados en su país o asesinados. Algunos son condenados al encierro voluntario, escondidos en algún rincón para evitar su captura, por cuenta de las fuerzas armadas o de sus enemigos. El negocio cambia y es cuando aparece Amado Carrillo Fuentes "El Señor de los Cielos" que en forma muy discreta se dedica al transporte del producto que proveen los narcotraficantes colombianos restantes, convirtiéndose en el narcotraficante más poderoso de los cuatro carteles que operan en México: el de Juárez, el del Golfo, el de Sinaloa y el de Tijuana. Su historia se devela en este drama cargado de acción y giros inusitados.

Omar muerde el anzuelo que le tiende Rodrigo y se presenta con Castillo en busca de Rútila. Los periodistas lo están esperando. Para no verse involucrado, destituye a Rodrigo.

Víctor confiesa que ya no puede más con tanto odio. Aurelio tiene una propuesta para él. Se llevan a Pilar. Rodrigo piensa en deshacerse de Paloma. Mónica debe explicar su nexo con Tony.

Tony Pastrana y Víctor pactan un encuentro, en que uno de los dos ganará la pelea a balazo limpio. Aurelio amenaza a Mónica: coopera para dar con el asesino de Nazareno o deja de ver a su hijo.

Rivero entra de incógnito a la cárcel, lleva un uniforme para Evelyn. Mónica insulta al presidente y lo echa de la casa. Colón y Salazar preparan un gran golpe al Cártel de los Soles.