
Al final de la década de los ochentas, en el negocio ilícito más lucrativo de la época, "el oro blanco", las rutas de las Bahamas y Florida, ya no son tan viables para el transporte de la cocaína; la persecución de los miembros de los carteles colombianos y su guerra entre ellos mismos se intensifica, generando que estos bandidos sean extraditados, encarcelados en su país o asesinados. Algunos son condenados al encierro voluntario, escondidos en algún rincón para evitar su captura, por cuenta de las fuerzas armadas o de sus enemigos. El negocio cambia y es cuando aparece Amado Carrillo Fuentes "El Señor de los Cielos" que en forma muy discreta se dedica al transporte del producto que proveen los narcotraficantes colombianos restantes, convirtiéndose en el narcotraficante más poderoso de los cuatro carteles que operan en México: el de Juárez, el del Golfo, el de Sinaloa y el de Tijuana. Su historia se devela en este drama cargado de acción y giros inusitados.

Tony y Filemón organizan la cacería a Rútila. Omar pide 48 horas para hablarle al país. Aurelio le hace una propuesta a Pilar. Eunice se encarga de advertirle sobre su fama de mujeriego.

Rutila se resigna a que Sebastián tenía marcado su destino, por soplón. Aurelio se encargará de Tony. Rodrigo, Evelyn y Erica tienen todo listo para grabar al presidente. Evelyn, bajo anonimato.

Rivero difunde un mensaje por TV que pone en una encrucijada al presidente. Le advierte que está a tiempo de salvar al país. Aurelio tiene la solución y le dice a Terán, que siga sus instrucciones.

Hay un tiroteo entre los bandos de Rodrigo y Aurelio. Rutila interviene al saber que Rodrigo corre peligro. Este, escondido junto a Evelyn, espera lo peor. Casillas ordena frenar a su hija, como sea.