Hablar de los problemas es el primer paso para superarlos y, por eso, Rocío trae un programa único para hablar de las preocupaciones de cada día y, en conjunto, encontrar una solución.

Mayra y su madre están enfrentadas por la custodia de un niño de once años, hijo de Mayra. El pequeño no quiere saber nada de su mamá porque al parecer, la abuela lo manipula emocionalmente.

Manuel ya no sabe qué hacer porque su amigo Miguel le pidió cien mil pesos prestados y desapareció. Ahora acusan a Manuel de ser infiel con Ana, la esposa de Miguel. Llegan dos testigos clave.

Cegada por su adicción al juego, Juana perdió lo más sagrado, su cuerpo y su casa. La menor de sus hijas, Jazmín, es producto de una apuesta y la madre nunca tuvo interés por criarla.

Israel perdió la cabeza por Ana y por amor le ofreció casa y trabajo en su negocio. Comienzan las peleas entre ellos y provocan que Ana se quede con la tienda. Israel la acusa de interesada.