
La presión lleva al límite a veinte celebridades que enfrentan los más exigentes desafíos ante un equipo de expertos. Solo uno recibirá el título de Top Chef VIP y el premio de 200 mil dólares.

Lupillo, Ninel, Guty y Kelly se enfrentan a un menú de tres tiempos. Entre aplausos y lágrimas, la tensión crece en la cocina y los jueces enfrentan la difícil tarea de elegir al gran ganador.

Dos chefs invitados elevan la exigencia en un reto decisivo. Con un plato libre, los participantes se juegan los dos últimos puestos de la gran final, donde cada detalle importa.

Para ganar dos de los cuatro puestos de la final, deberán cocinar un plato de inspiración libre y servirlo en dos presentaciones para 3 a 5 personas, para los chefs y unos invitados especiales.

Los fogones se ponen al rojo vivo y tres retos, uno tras otro, definirán a tres finalistas más, mientras uno queda fuera. De los seis semifinalistas, solo cuatro van por el gran premio.