Molly Herman expone la falta de rigor científico de algunas de las herramientas más conocidas para investigar la escena del crimen y cuenta las historias de los condenados que pasaron años en prisión injustamente.

El análisis de marcas de mordedura parecía encajar perfectamente en el respetado campo de la odontología forense hasta que dos investigadores realizaron un estudio de marca de mordedura en cadáveres.