
La Dra. Ana María Polo resuelve las batallas legales más escandalosas de la corte.

Hija de migrantes intenta quitarse de encima ese estigma y elimina su lengua natal, el español. En otro caso, Favo y Tormento son raperos y se enfrentan por la letra de una canción.

La hija de Karen, menor de edad, es fanática de los tatuajes, pero sufre serios daños al hacerse uno en el brazo. Melisa le inyecta a su abuelo su propia sangre porque él quiere rejuvenecer.

Camilo se ha quedado casi ciego y las conexiones nerviosas entre los ojos y el cerebro le provocan unos dolores insoportables, por los cuales tiene que tomar unos analgésicos tan fuertes que le han provocado adicción. Su esposa Carolina lo abandonó y no quiere regresar si no se saca los ojos. En otro caso, Vanessa le regaló su casa a Yenni supuestamente bajo los efectos de una brujería que le invalidaba su voluntad. Ahora quiere anular esa transferencia, pero Yenni alega que la casa ya es suya.

Ninoska le repara una pieza dental a Mari que antes le había dado problemas, ahora enfrenta una demanda. Le pasan la lengua a los helados y luego los devuelven, para dañarle el negocio.

Carolina dice que Patricia oculta un pasado que afecta la relación, ella le reprocha el haberlo destapado. Quiere el divorcio de su esposa porque siente que es un depravado sexual.

Señalan a Juan de participar en el secuestro y muerte de una parte de la familia de Abel. Debby subasta el agua de unos baños que se dio y su amigo Josué le exige la mitad del dinero ganado.

Natalia quiere la custodia de su sobrina abusada por la pareja de su hermana. Rosa, recuperada de su enfermedad, regresa de un viaje y descubre que su hija está enamorada de su padrastro.

El hijo de Martha tiene satiriasis, una enfermedad que provoca un desenfrenado deseo sexual. Milagros sufre histeria femenina y solo se calma con los masajes de su yerno, su hija está molesta.