
La historia de Aurelio Casillas, un hombre humilde que se convirtió en el más rico y poderoso narcotraficante de México. Para lograrlo, fue capaz de cualquier cosa, y para mantenerlo, estuvo dispuesto a ir más allá.

Aurelio se enfrenta a balazos con Rivero y las tropas de la Marina, y aprovecha el tiroteo para matar a Espanto. Feyo convence al Chema, y con sus hombres llegan para apoyar a Casillas.

En medio del tiroteo, el Chema le salva la vida a Aurelio, pero le recuerda que tiene en sus manos a su hija y a su nieto. Rivero está al borde de la muerte, mientras don Feyo resulta herido.

El Chema secuestra a su propio hijo para demostrarle a Rutila que él pone las reglas, mientras su rabia aumenta luego de que el Güero le dice que le hizo una visita conyugal a Ernesto.

El Chema pacta con Aurelio para levantar el negocio y derrotar a sus enemigos, pero pone como condición que Rutila y su hijo vivan con él. Rivero se salva y acusa a Tim de tenderle una trampa.

Aurelio se burla de Tim, y le aclara que ahora no recibe órdenes. Acabará con Meléndez porque ahora es el jefe. Garnica amenaza a Ignacio con las Emes si no lo ayuda a limpiar su expediente.

Aurelio le asegura a Javi que no es un soplón. Tim le pide a Julia que convenza a Meléndez de que no vuelva a México, sin sospechar que Casillas y Víctor van a Washington para eliminarlo.

Mónica seduce al Tijeras, y ahora es su representante en Michoacán. Tim está desesperado porque no puede ir a Washington, mientras Rutila enfurece a Rivero al contarle que Marcado la violó.

Mónica interrumpe la reunión de los narcotraficantes para proponer ser intermediaria con los colombianos. Los Casillas asesinan a Meléndez, aunque Julia y Tim trataron de impedirlo.