
La historia de Aurelio Casillas, un hombre humilde que se convirtió en el más rico y poderoso narcotraficante de México. Para lograrlo, fue capaz de cualquier cosa, y para mantenerlo, estuvo dispuesto a ir más allá.

Ignacio intenta interrogar al Manotas, pero la rabia se lo impide, y lo mata. Comienza a vengarse de todos los que participaron en la muerte de su padre. Victoria gana las elecciones.

Elsa insiste en reunirse con el Chema, pero ya no tiene mucho que ofrecerle, y él le envenena la comida. Ernesto confiesa a su nuevo patrón que Aurelio está vivo, y le busca pruebas.

Rutila escapa con Ernesto con la esperanza de vivir juntos, y Aurelio se desespera porque sus hombres no logran encontrarla. Chacorta presiona a Víctor para que le dé información.

Ernesto presenta a Rutila su nuevo jefe, que resulta ser el enemigo número uno de su padre. Aurelio le ordena a Lilo encontrar a su hija, y sospechan que su fuga está vinculada con el Chema.

Rutila tiene miedo, y le dice a Ernesto que la tiene que sacar de la casa de Chema lo más rápido posible. La orden es tratarla como una reina, pues aseguran que no saldrá viva de ahí.

Victoria investiga la desaparición de Elsa, y Lucila le asegura que le contará toda la verdad sobre la relación de su jefa y el Chema. Aurelio le pide a Lay averiguar el paradero de Rutila.

El Chema le dice a Rutila que Ernesto los traicionó a ella y a Aurelio, y le muestra una foto como prueba. Luego pide que Lay le diga a los Casillas que él tiene el tesoro que están buscando.

Aurelio teme por la seguridad de Victoria, y le sugiere que traslade a Ernesto a otro lugar. Mientras tanto, doña Alba le aconseja a Ximena que aproveche el caos y se vaya con Luzma y Santiago.