
La historia de Aurelio Casillas, un hombre humilde que se convirtió en el más rico y poderoso narcotraficante de México. Para lograrlo, fue capaz de cualquier cosa, y para mantenerlo, estuvo dispuesto a ir más allá.

Morejón tiene problemas de bebida, y su esposa y colaboradores están preocupados. Aurelio sufre un fuerte dolor por deficiencia renal. Mónica negocia con Esperanza a espaldas de Casillas.

Víctor y Mónica hacen el amor; él no olvida a Chabela, pero quiere que lo ayude a no pensar en ella. Aurelio y Tim buscan un culpable del asesinato de Andrews, y Rivero detiene a Leonor.

Cristina, drogada, entra a la fuerza a casa de Víctor, donde Mónica la enfrenta. Furiosa, la periodista le dice a Rutila que se vengará. Leonor no resistiría estar de nuevo presa, y Omar le propone huir.

Desesperada, Mónica le pide ayuda a Omar para huir con su hijo, luego de confesarle a doña Alba que Aurelio es culpable de la muerte de Isabel. Morejón acusa a Ignacio del atentado a Monteverde.

Doña Alba reconoce que Aurelio es un criminal y está decidida a matarlo. Leonor se enfrenta a tiros con Mónica frente al edificio de Omar. Feyo y Casillas viajan a Cancún, dispuestos a vengarse.

El secuestrador hace que Marcado vaya por Luzma, a cambio de trabajar con Aurelio. Rutila se entera de que su hermanita consume metanfetaminas. Morejón le pide a Rivero que retome su cargo.

Aurelio rescata a Luzma y se enfrenta a Marcado, pero el violador de Rutila escapa. Padre e hija viajan a Michoacán, al rancho de Feyo. Morejón deja en manos de Rivero la rendición de los Emes.

Aurelio y Belén se aman con pasión, mientras doña Alba cae en los brazos de Feyo. La hija y el yerno de Aguilera descubren la infidelidad. Morejón se entera de que Casillas liberó a los muchachos.