
La historia de Aurelio Casillas, un hombre humilde que se convirtió en el más rico y poderoso narcotraficante de México. Para lograrlo, fue capaz de cualquier cosa, y para mantenerlo, estuvo dispuesto a ir más allá.

Bigotes le dispara a Nevárez frente a su hija. Agonizando, Pedro ruega a Victoria que deje México, porque ya el país es muy peligroso. Matilde conoce a Elsa, y ambas son manipuladas por el Chema.

Elsa cree tener el camino libre para ser gobernadora, pero Victoria anuncia su candidatura. Bigotes está herido, escapa de los hombres de Chema e intenta darle toda la información a Leonor.

Doña Alba sugiere a Matilde que visite al padre Lázaro en busca de ayuda espiritual, pero ella confiesa que Aurelio está vivo. Tijeras rechaza volver a la cárcel para ayudar a escapar a Chema.

Victoria recibe una carta seductora y se ilusiona, sin saber que detrás está Aurelio, quien le dona 5 millones de pesos a nombre de Danilo. Matilde promete a Guernica delatar a Chacorta.

El Chema escapa de la cárcel con ayuda de Tijeras. Sin saberlo, Elsa firma los papeles que garantizan la fuga. Ella y Victoria siguen adelante con sus campañas por el Gobierno de Jalisco.

El padre Lázaro no puede con la presión: quiere hablar con el obispo. Ernesto le pide a Chacorta que le dé un susto. Finalmente, en la casa de Danilo, Victoria y Aurelio se conocen.

Los hombres de Chacorta descubren que el padre Lázaro iba a hablar con Garnica, y lo silencian; no dejan cabos sueltos. Por recuperar a su hijo, Matilde está decidida a entregar a Chacorta.

A Matilde le tortura la idea de no volver a ver a su hijo, y el Chema le sugiere que lo secuestre. Leonor desconfía del suicidio del padre Lázaro: le pide a Garnica que presione a los Casillas.