
La historia de Aurelio Casillas, un hombre humilde que se convirtió en el más rico y poderoso narcotraficante de México. Para lograrlo, fue capaz de cualquier cosa, y para mantenerlo, estuvo dispuesto a ir más allá.

El detective Mejía organiza la cacería de Aurelio, en medio de confrontaciones armadas. Casillas muestra su amor y deseo de proteger a su familia, así como su faceta de mujeriego.

Aurelio resulta herido al salvar a su hija en el atentado, y él y Chacorta logran escapar en una de las camionetas. Escobar le pide a Casillas sacar a su familia de Colombia, pero él no le cumple lo prometido.

Mejía captura a Casillas y lo sentencia a pagar por todo lo que ha hecho. Guadalupe le informa a Mónica que arrestaron a Aurelio; ella lo visita en prisión y le pide que se marchen juntos.

Unos presos intentan asesinar a Aurelio, pero él se defiende. Explota una bomba en el carro en el que viajaban Ximena y sus hijos. Casillas sube a un helicóptero para su extradición.

Casillas recibe una llamada de Ximena, quien le dice que tanto ella como los niños están bien. Aurelio es liberado y se reúne con su familia; decide casarse y establece una alianza con sus enemigos.

Se lleva a cabo el matrimonio entre Ximena y Aurelio. El Norteño se da cuenta del atentado en contra de la novia, persigue al Jaibo y le informa a Casillas de sus sospechas sobre Mónica.

Aurelio le dice a Isidro que sabe que fue él quien mandó poner la bomba en el auto donde viajaban Ximena y los niños. Mónica enfrenta a Casillas, despertando sospechas en su esposa.

Guadalupe no cree que la muerte de su hermano Isidro fue un infarto: asegura que Aurelio está involucrado. Casillas les advierte a los suyos que se apoderará del negocio de los colombianos.