Un muchacho de once años que ama el fútbol es descubierto por una ex-estrella brasileña.

Continúa la final entre el Nankatsu y el Toho, que empatan 3-3. La presión hace que ambos equipos cometan errores y, en el fervor del partido, Takasugi comete una falta.

Después de un partido de pura intensidad y con el marcador en 3-3, comienza el tiempo suplementario. Si continúan empatados, ambos equipos serán coronados campeones, pero ni Tsubasa ni Hyuga están dispuestos a compartir el título.

El cronómetro continúa avanzando y los dos equipos lo dan todo para consagrarse campeones. Hyuga y Tsubasa demuestran de qué son capaces.