
La doctora Ana María Polo interviene en batallas legales que afectan a los latinos. Como en una corte, las partes presentan testigos y evidencias para que ella emita su decisión. Además, expertos contribuyen con sus conocimientos.

Fernando es un padre controlador al extremo: le plantó a su hija un GPS y provocó un enfrentamiento. Emily se opone a que su niña conviva con su padre, un artista urbano con lujos sospechosos.

La acusan de convertir a su hijo en un señor mayor que viste de traje y corbata, y habla como adulto. Hacen un intercambio profesional, pero a él lo retienen en Cuba cuando ella huye a EE.UU.

Un mimo le alegra la vida a Rosa, no quiere separarse de él, pero su esposo no soporta la situación. Hace un video para humillar a su hija cuando le dispara a su laptop y le rompe el teléfono.

Yuliet quiere sacar a sus dos hijastros de su casa porque son unos vagos; el padre de ellos regresó a Cuba. Carlos acusa a su hermana Graciela de tenerlo encerrado porque necesita su sangre.