Emiliano, un empresario mexicano adinerado, es víctima de un fraude perpetrado por sus socios y amigos. Escondido en Bogotá, recibe ayuda de Rosario, cantante de mariachis, que desconoce el origen de Emiliano y que es buscado por la policía de dos países y por una organización criminal. Con otro nombre y personalidad, él se adapta a su nueva vida como miembro de un grupo de mariachis y también encuentra en Rosario al amor de su vida, pero teme que su secreto los separe. Para que eso no suceda, intenta que limpiar su nombre y resolver su caso; mientras lo logra, ve su amor muchas veces puesto a prueba y a merced de varios rivales, pero Rosario da por hecho que él siempre ha sido honesto con ella.

Todo está listo para el encuentro entre Emiliano y Martín. Emiliano queda derrumbado y pierde el control al conocer toda la verdad por medio de su cuñado. Emiliano le da indicaciones a Martín para poder arreglar la situación en la que está.

Los mariachis se preparan para salir de serenata. Emiliano se enfurece al darse cuenta de que los hombres que pidieron la serenata quieren aprovecharse de Rosario.

Emiliano no le cuenta a Rosario el motivo de la pelea. Rosario decide perdonarlo si no pelea con el Coloso esa noche. Emiliano y el Coloso van a pelear a una bodega.

Rosario sufre al pensar que Emiliano y Virginia tienen una relación a escondidas y le pide a don Carlos que le consiga un reemplazo porque quiere renunciar. Por otro lado, los mariachis llegan a la fiesta de Javier Macías.