Emiliano, un empresario mexicano adinerado, es víctima de un fraude perpetrado por sus socios y amigos. Escondido en Bogotá, recibe ayuda de Rosario, cantante de mariachis, que desconoce el origen de Emiliano y que es buscado por la policía de dos países y por una organización criminal. Con otro nombre y personalidad, él se adapta a su nueva vida como miembro de un grupo de mariachis y también encuentra en Rosario al amor de su vida, pero teme que su secreto los separe. Para que eso no suceda, intenta que limpiar su nombre y resolver su caso; mientras lo logra, ve su amor muchas veces puesto a prueba y a merced de varios rivales, pero Rosario da por hecho que él siempre ha sido honesto con ella.

Rosario toma un taxi para llegar a San Roque. Arrestan a Fernando y lo llevan con el resto del grupo de mariachis. Mientras tanto, El Coloso y Emiliano hacen las paces y se despiden en San Roque.

La policía requisa todos los rincones del bar Garibaldi. Emiliano se ofrece a ayudar a don Carlos, revisa la contabilidad, las facturas e impuestos. Emiliano recomienda a don Carlos que contrate a un abogado.

Fernando está preocupado porque Emiliano queda en evidencia con el conocimiento que tiene del manejo de las empresas. Por otro lado, Carmen llama al Coloso llorando porque Rorro no aparece por ningún lado.

Rosario decide tomar el traje de mariachi que heredó de su padre para prestárselo a Emiliano, el nuevo mariachi del bar Plaza Garibaldi. Por otro lado, Cristina visita a Martín en la cárcel.