Todos los secretos de la gastronomía mexicana.

Cada puesto callejero tiene su propia cultura y sus propios códigos. Pero hay una de estas normas que nunca cambia: cuando se trata de comida callejera, la garnacha nunca empacha.

Una invitación para conocer lugares de comida que alimentan a los chilangos, con opciones de otros estados.

Todos los habitantes de Ciudad de México respetan las reglas implícitas de la comida callejera: no todos los puestos están abiertos a cualquier hora.

A veces con un par de tacos es suficiente, pero, para saciar el hambre, el tamaño sí importa y cuánto más grande, mejor.