Con la ayuda del psiquiatra forense encargado de la investigación, la madre de Jérémy intenta comprender cómo su hijo, un chico aparentemente sin problemas, pudo acabar cometiendo un acto tan atroz.

Boisvert convence a Jean-François, un policía, de que avise a sus superiores y se tome en serio la desaparición de Víctor. Incapaces de quedarse de brazos cruzados, Joanie y Hugo se dirigen al bosque para encontrar a Víctor.